Mi crítica al nuevo Anaconda (Fedora 18) y Cómo instalar Spherical Cow


Desde Fedora 12, La distribución del sombrero de fieltro ha sido mi sistema operativo por excelencia y eso hasta la fecha. Aunque en los últimos lanzamientos opté por probar otras alternativas, la verdad es que Fedora (como ya les expliqué anteriormente en varios posts) es donde me siento como en casa. Desde aquellos entonces (e incluso más antes pues llegué a utilizar Fedora 9, 10 y 11 respectivamente también); Si había algo que me gustaba de Fedora era su instalador Anaconda. El instalador era claro, potente y fácil de usar, además de que soportaba características especiales como el cifrado de discos de una manera sencilla y entendible, usando como backend a LUKS, la mejor alternativa para el cifrado de información en Linux.

Sin embargo, siempre vi que algunas personas no se sentían cómodas con anaconda y decían que "era el peor instalador" y otras cosas similares, pero francamente nunca entendí porqué... Tras probar decenas de distribuciones linux diferentes, si había algo que me tenía encantado de Fedora era su instalador. Pasa el tiempo y las quejas y demás impulsan a los desarrolladores a crear un nuevo Anaconda que logró integrarse para el lanzamiento de Fedora 18.

Cuando yo me enteré del revamp, seguí muy de cerca todas las noticias referentes al nuevo instalador y los primeros mockups me dejaron impresionado, incluso hice un post en aquel entonces sobre ello. Sin embargo, llega Fedora 18 y estas fueron mis impresiones:

¿Cómo se instala Spherical Cow?

Cuando entramos en el modo live de Fedora, seremos recibidos por el clásico "Instala o Prueba" que viene desde Fedora 17:


Seleccionamos la opción de instalar, y lo que sigue es que seremos recibidos por la opción de seleccionar el idioma (Nótese que si no tienes internet, el instalador no te permitirá pasar de esta sección hasta que te conectes a una red, no sé si eso tiene un workaround o no, pero en versiones anteriores, la conectividad no era algo fundamental para instalar Fedora):


Aquí no me gustó que no tuviéramos disponible la opción de Español LATAM como en anteriores versiones, solo el de España... El idioma seleccionado sirve para el proceso de instalación nada más y no definirá el idioma del teclado o del sistema en sí a menos que marquemos la casilla que se ve abajo.

Ya seleccionado el idioma, nos recibirá una ventana para checar el idioma del teclado, la región/uso horario y el particionado de disco (tienen que prestar atención aquí, puesto que la tentación de "hacer next" es bastante grande...) En esta parte configuraremos cada uno de los apartados mostrados y regresaremos a la misma ventana para el siguiente y el siguiente hasta terminar de configurar los 3, y poder proseguir con la instalación :


Aquí empiezan los problemas de diseño:

Al seleccionar el particionado manual (como veremos más abajo) y hacer nuestro particionado, el instalador nos regresará a la sección que vemos arriba con una alerta similar a la de la imagen que dice que se hizo particionado manual, nos hace cruzar el proceso de particionado una vez más (para revisar yo creo) y luego ya nos deja continuar... ¿Porqué no simplemente meter un botón de confirmación en el cintillo amarillo? Bueno... Lo mismo para la redundancia de volver a la ventana de arriba cada que uno de los apartados que ahí aparecen se configura para luego configurar el siguiente, El anaconda anterior no tenía esta redundancia.

En la cuestión de uso horario, la selección se basa en un mapa como en anteriores versiones, pero más problemas de diseño se alcanzan a notar:


En base a lo que he aprendido últimamente sobre diseño de UX, les puedo asegurar que este diseño se pierde mucho del fundamento de "workflow natural" al usuario, tras seleccionar tu región debes de buscarle para encontrar el botón de "Listo" que comúnmente esperarías encontrar el la parte inferior derecha del instalador, pero que ahora está en la parte superior izquierda, esto confunde... Confunde no solo por el tipo de workflow al que estamos acostumbrados a través de las épocas, sino porque al comienzo del instalador tienes este paradigma de que el botón "para hacer next" está en el lado inferior derecho y de pronto en esta sección todo cambia abruptamente. 

Proseguimos y es hora de configurar el teclado, al fin! Aquí, varias quejas:

El teclado que viene configurado por Default es el English-US además del teclado propio del idioma que seleccionamos para la instalación, en mi caso tuve que purgarlos todos para luego poder seleccionar mi teclado real, en el apartado a continuación:


En el anaconda anterior, la selección del teclado era el primer paso de la instalación y lo que tenía de interesante era que tras seleccionar tu teclado en el proceso de instalación, la máquina en modo live comenzaba a funcionar con este layout... En el nuevo anaconda esto ya no es así, y por ejemplo yo que encripto mis particiones, al escribir la contraseña a utilizar me apareció una advertencia de que el layout no era el de mi idioma y que eso podría afectar lo que estaba escribiendo, yo le llamo a esto una regresión, pues aún seleccionado el teclado adecuado, en lugar de configurar el LiveSystem para uso de este, se sigue con el teclado tipo English-US.

Ya seleccionado el teclado, es hora de particionar. El nuevo particionador de Fedora 18 me provocó sentimientos encontrados: Si uno tiene un layout definido ya y solo quiere cambiar los puntos de montaje, opciones de formateo y sistemas de archivos de las particiones ya definidas, la cosa es demasiado confusa en comparación con el viejo anaconda... Unos minutos de estar revisando las opciones y en cuanto le agarras la onda, todo empieza a pintar más sencillo, sin embargo el workflow propuesto es extraño puesto que por ejemplo, en el árbol de particiones (parte lateral izquierda de la segunda captura de abajo), si tu ya tienes una, la reformateas y le das un nuevo punto de montaje, esta desaparece de tu instalación actual y se cambia a la nueva, (para dar a entender de alguna manera que ahora forma parte de la misma); Sin embargo, si tu NO reformateas una partición ya hecha y simplemente le das un punto de montaje, esta toma el punto de montaje en tu nueva instalación y se agrega para uso, pero no desaparece en el árbol de particiones de la anterior, haciendo que te confundas un poco hasta que desglosas ambas instalaciones en tu árbol de particiones.



No sé si entendieron lo que dije arriba, tendrían que experimentarlo para comprender... Pero esa fue mi mala experiencia con el nuevo anaconda cuando hablamos de particionamiento manual.

Sin embargo:

Como explico arriba, el nuevo particionador me provocó sentimientos encontrados puesto que tratando de readaptar un particionado ya hecho a una nueva instalación me confundió bastante (y ni siquiera les hablé de los errores que soltó jajajaja) Pero después, al tratar de instalar con el disco duro EN BLANCO, la cosa cambió radicalmente:



Cuando se le alimenta con un disco duro EN BLANCO y se le da click a la configuración automática en el particionador, el nuevo anaconda de Fedora 18 hace un trabajo EXCEPCIONAL al momento de crear las particiones para nuestra instalación, hace todo en automático y perfectamente bien, separando el disco en secciones como /boot, /, /home y swap tal y como es debido (además de que en el background hace una partición EFI por eso del secure boot) y hace los acomodos de espacio y filesystems en automático de una manera prácticamente perfecta. Eso de la funcionalidad automática me gustó bastante, ya que con un clic el usuario logra hacer su particionado sin necesidad de saber nada y el cifrado de datos es bastante rápido y sencillo, bastando con marcar la casilla adecuada en la confirmación que nos aparece antes de entrar al particionador.

Luego de que anaconda aprueba nuestro particionado (en algunos casos nos hará revisarlo 2 veces para esto) podemos proseguir y lo que sigue es la instalación como tal del sistema. aquí, al momento que se está instalando el software podemos seleccionar la contraseña de root y tras esperar un tiempo (considerablemente más que en otras versiones de Fedora) La instalación se completa y una vez reiniciamos entramos en el sistema ya instalado que nos recibe con el asistente de primera configuración como estamos acostumbrados:





Algo importante aquí es que en ningún momento Fedora nos da la opción de seleccionar el nombre de nuestra máquina (a menos que no tengas internet, entonces en la ventana de"no puedes instalar sin internet" que aparece te deja hacerlo, sin embargo no es una opción visible y tienes que ATINARLE para poder cambiarlo, además de que es en vano pues el cambio no es persistente... Es difícil de explicar, lo siento si no lo entienden pues no tengo imágenes a la mano); Así que eso lo tenemos que hacer manualmente nosotros después, cambiando "localhost" por el nombre de nuestra PC a la OpenSUSE jajajaja.

Una vez el sistema está instalado, notarán que ahora en su barrita de gnome shell (perdón de nuevo, no tengo imágenes) les aparecerá el idioma de su teclado y una opción para seleccionar otros... Si se van a la configuración del teclado y las fuentes de entrada, notarán que tras instalar NO IMPORTA si purgaron otros teclados de su instalación como yo le hice, tendrán TODOS los teclados instalados (entiéndase por "todos" el de English-US, el de tu idioma de instalación y el que hayas seleccionado como tal para la distribución de tu teclado). Los podremos remover desde la configuración de la fuente de entrada sin mayor problema, pero este es otro error que le hallo al nuevo anaconda, no tiene persistencia en cuanto a la configuración de esta opción.

En resumen, opino que el nuevo anaconda es el resultado de varias buenas ideas y feedback tomado de los usuarios aglomeradas en un nuevo flujo de trabajo que por prisas, presión y no pensarle bien no tiene mucha solidez que digamos... Le hace falta madurar y cambiar varias cosas para poder llegarle al viejo anaconda, el tiempo dirá y pues como todo en el software libre, nuestro querido anaconda evolucionará para mejor, ya verán.