Mi madre y Gnome Shell (Basado en una historia real)


¿Se acuerdan del video que les puse sobre Windows 8 donde Chris Pirillo pone a su padre a probar la nueva interfaz Metro en el sistema operativo de Microsoft? Pues ésta entrada es producto de la inspiración que ése video me produjo:

Hace años, cuando me cambié a Linux, sólo tenía acceso a una PC compartida (Lo suficientemente potente pues) para instalarlo. La usábamos principalmente mi madre y yo, ésta tenía 1GB de RAM y Windows XP. Hice el cambio a Linux con Ubuntu 8.10 y al principio a los 2 nos costó mucho trabajo adaptarnos, sobretodo al escritorio GNOME Classic. Como todo en Linux de aquellos tiempos, había pequeños glitches en comparación con Windows pero poco a poco los fuimos sorteando y cuando me harté de los problemas que ubuntu suponía cambié la computadora de distro (para entonces yo ya había adquirido la mía en la que corrí fedora desde aquel entonces) y le puse Mandriva con KDE a la otra. 

A decir verdad, el cambio en rendimiento, calidad y usabilidad fue bastante. Mandriva 2010 con KDE ayudó a mi madre a deshacerse de Windows de una vez por todas, los glitches se redujeron casi a cero y todos contentos, éso hasta la actualización de Mandriva sin reinstalar, que resultó un completo desastre. fue entonces que probé instalándole Fedora, puesto que yo estaba muy agusto con ésta distro y mis clientes igual: Como magia, CERO glitches, todo funcionaba a la perfección y listo, no hubo necesidad de otro Sistema Operativo... Para ésto usé KDE como entorno de escritorio predeterminado y pues mi mamá se sentía muy agusto, obviamente a su alrededor tenían máquinas Windows, pero su máquina con Fedora KDE le funcionaba más que genial, incluso pudimos hacer un preupgrade para el salto de versión sin problemas y sin necesidad de reinstalar!

Llega un momento en que por X razones que no tenían nada que ver con el funcionamiento de la computadora misma, debía instalarle Gnome Shell. Lo hice y en ése momento hice la prueba: Era Fedora 15 la versión y le presenté a mi madre su nuevo escritorio... Al principio le pareció extraño, pero sin decirle nada, le pedí que hiciera lo que su intuición le dijera, un segundo más tarde, había abierto la vista de actividades. Al encontrar los íconos de los programas que usaba a diario ahí, no necesitó hacer más y abrió lo que usaba siempre, conectó una USB y comenzó a usar la PC... Dijo que estaba bien y la dejé así, no sin antes preocuparme un poco de si sabría utilizarla en momentos de alta presión o donde no se tiene tiempo de buscarle...

Pasaron los días y ni una queja o pregunta, hasta que cierto día me empezó a preguntar cosas específicas como por ejemplo que porqué LibreOffice estaba en inglés (se me había olvidado instalar el Langpack XD) y así. No tuvo problemas con Gnome Shell para nada. Pasan los días y decidí actualizarle a Fedora 16, con el Gnome Shell 3.2 aún más pulido estuvo más contenta todavía y hoy, cuando te acercas a su escritorio de trabajo es normal ver la vista de actividades en su laptop mostrando sus 6, 7, 8 ventanas abiertas y cómo se mueve entre ellas, cómo trabaja en general sin ningún problema felizmente dentro de su Gnome Shell.

Para todo ésto tenemos que aclarar que mi madre no es una persona precisamente "informática" o "tecnológica" ella usa la computadora desde hace relativamente "poco" (El primer Windows que usó a full fue XP) y ha usado más Linux que Windows en general, pero nadie le ha enseñado al 100%, tampoco busca tutoriales en la web ni nada, todo lo hace por intuición y puedo decirles que aún ahora se halla más en Gnome Shell y KDE que en el escritorio de Windows 7 o en Gnome Classic, cosa que me parece sorprendente puesto que varios usuarios de Linux se la viven en eterna pelea con Gnome 3 Shell y quieren volverlo "a la normalidad". Mi punto es, que si bien existen interfaces raras como Metro de Windows 8 que pues sí pueden suponer un problema para sus usuarios (Créanme que ni yo le he agarrado bien a bien la onda cuando la he probado), Otras como Gnome Shell han probado ser (al parecer) un tanto más intuitivas para los usuarios que nunca han usado Linux antes o que llevan poco usando Windows. En éste caso hablo de la experiencia de mi madre, pero hay algunos otros ejemplos de cómo Gnome Shell está haciendo que varios usuarios se adapten rápidamente a su uso, En pocas palabras, Quizá Gnome Shell no sea tan malo como los más conservadores creen que es.