De KDE 4.6 a KDE 4.7: La Experiencia


Cuando Fedora 15 salió a la luz, lo primero que hice fue respaldar todo e instalar ésta nueva versión de mi distro favorita en mi ordenador favorito (en el que paso más tiempo) Dejando a los otros en Fedora 14 por un tiempo hasta fedora 16.

Estoy en Fedora desde Fedora 11 más o menos y es una distro que me ha encantado. Desde los colores, la fluidez, la manera de funcionar, TODO. y con todo me refiero a Literalmente TODO. Empecé usándola con GNOME Por allá de F11 ya que nunca había usado otro escritorio y fue en Fedora 12 que decidí dar el paso e instalar KDE... Al principio no me había llevado nada bien con KDE como "Gnomero" que era, pero el caso es que lo había probado en Mandriva donde ya le habían hecho varios cambios... Al probar KDE "Al natural" en Fedora 12 me quedé con él y desde entonces aquí he estado, es por éso que realmente no me afectó el cambio a Gnome 3 en Fedora 15 como a muchos, Yo soy KDE'ero de corazón y éso nadie me lo quita, KDE es el escritorio más bello y avanzado que hay allá afuera, pudiendo ser utilizado por cualquiera y adaptándose a las necesidades de incluso aquellos que nunca han tocado una PC o bien, de aquellos que requieren personalizar hasta lo más recóndito de su sistema.

KDE se ha vuelto mi escritorio por excelencia a tal grado de que simplemente "no me hallaría" sin KDE para algunas cosas, como Establecer una Conexión VPN o quizá trabajar con múltiples escritorios independientes. KDE se ha vuelto parte de mi vida a tal grado de que ya no me gustan tanto otros entornos de escritorio ni de linux ni de otros S.O. Puesto que simplemente no tienen la capacidad de hacer lo que hace KDE o bien no de la misma manera y con la misma facilidad.

Tanto Fedora como KDE se han vuelto un "estándar" en mi vida, ya que todo es más sencillo de hacer, todo es más fácil y práctico y siempre estoy contento. Ya no peleo con la PC, ya no hay virus, ya no hay errores, ya no hay preocupación porque si apago mal la computadora mi disco duro se corromperá y mis datos morirán, ya no. Fedora y KDE me han funcionado TAN BIEN que no necesito más, de hecho es la distro y/o sistema operativo que más recomiendo a mis clientes y que me da la oportunidad de ayudarlos cuando algún problema se les presenta, Fedora y KDE son, desde hace mucho, Mi combinación ganadora...

Todo Cambió en Fedora 15 cuando decidí actualizar a KDE 4.7 (viene de serie con KDE 4.6) desde los repositorios inestables de KDE para fedora. Durante todo el tiempo que llevo con fedora siempre he hecho ésto, siempre he actualizado a KDE desde ahí y nunca me había dado tantos problemas, de hecho a mi lo que me gustaba era dejar el repositorio "testing" de KDE activado en el sistema para que cuando salieran nuevas versiones ESTABLES se actualizara automáticamente, pero de KDE 4.6 a KDE 4.7 ésto no pasó y se me hizo muy raro... Sucede que los desarrolladores habían decidido no incluir KDE 4.7 como una actualización del entorno "normal" y le crearon su propio repositorio, además de que lo incluyeron en los repositorios inestables más no testing.

Como les dije, Anteriormente ya había usado los repositorios inestables y nunca había tenido problemas, pero al ver que los desarrolladores no se sentían tan agusto con KDE 4.7 siendo incluido en Fedora 15 algo se me hizo muy raro; Sin embargo, actualicé cuando se pudo y supe lo que pasaba:

KDE 4.7 no estaba PARA NADA listo para entornos de producción, demasiado inestable, lleno de bugs, problemas y demás. El escritorio se ponía negro cada determinado tiempo y "tronaba" dejando de funcionar por un momento para reiniciarse. Otro problema que me atormentó en ésta nueva versión fue el hecho de que después de determinado tiempo de "uptime" la computadora se me empezaba a congelar y éso nunca pasaba con KDE 4.6 o cualquiera de las anteriores además de que la versión 4.7 consumía en general más memoria al momento de trabajar...

Fueron tantos los problemas que me instalé otros entornos "de respaldo" como Gnome 3 y E17. Pero la cosa es, que éstos entornos no funcionan de la misma manera que KDE para cosas VITALES que necesito para lo que hago, así que lo seguí usando y actualizando.

Sucede que llegó un punto (KDE 4.7.1 me parece) en que las dependencias se me empezaron a romper, empecé a tener programas duplicados y otros problemas de paquetes que me impedían actualizar el sistema. Fui sorteando los errores eliminando y reinstalando paquetes durante el tiempo que KDE 4.7.1 estuvo en la PC (aún con los errores que me atormentaban pero presentándose en menor medida) hasta que apareció KDE 4.7.2

Con KDE 4.7.2 Al actualizar el escritorio y reiniciar la sesión, me di cuenta de que todos mis problemas (al menos por el tiempo que llevo usándolo) habían desaparecido. El escritorio ya no "desaparece" continuamente y ya no me he visto en la necesidad de reiniciar la sesión porque la computadora se está congelando. KDE 4.7.2 es todo lo que yo esperaba de KDE 4.7 y me alegro que esté aquí, ya que yo amo éste entorno de escritorio y no sabría como trabajar sin el; Otra prueba de que nuestros desarrolladores siempre están al pendiente de nosotros.

Sin duda, aprendí mi lección. Si la gente de Fedora no se siente "segura" acerca de la inclusión de alguna actualización de algún paquete (en este caso tan importante como el entorno de escritorio) lo mejor será mantener las máquinas de producción lejos de éstas actualizaciones arriesgadas JAJAJAAJA.