Linux no me reconoce particiones al momento de instalar: Solución



Los sistemas operativos Linux tienen la gran ventaja de poder instalarse junto con otro tipo de sistemas operativos por ejemplo, Windows, nos reconocen las particiones, las redimensionan y se instalan sin conflicto alguno... o al menos así debería de ser.

El problema aparece cuando esto no pasa, cuando nuestras otras particiones no son reconocidas y en el proceso de instalación sólo aparece el disco duro, vacío, como si no tuviera formato.

¿Porqué sucede?

Mucho se ha dicho para responder a esta pregunta, y la única respuesta viable se presenta cuando tenemos un disco duro dañado, en caso de ser así es por eso, un disco duro dañado el cuál ya no arranca Windows ó no es reconocido por el mismo no tiene un sistema de archivos fijo, es decir, es como si fuera una Unidad RAW y no tuviera nada, también está el caso del disco duro que se ha formateado mucho y tiene alguna especie de daño aunque corra Windows, Es por eso que Linux lo reconoce así.

La verdad es que cuando ya tenemos un daño de este tipo en un disco, un daño casi físico ó físico, reformatearlo con el sistema de archivos que solía manejar no es una opción recomendable ya que seguirá fallando paulatinamente hasta echarse a perder, lo mejor es formatearlo con Linux y, si lo quieren ver así, de alguna manera salvarlo.

Ahora, hay veces que este mismo problema se presenta en un disco sano, lamentablemente aún no hay una explicación fija de porqué esto sucede, aunque sí hay una solución que no implica borrar todos nuestros datos: (Si queremos instalar Linux Junto con Windows)

Primero y antes que nada, debemos realizar mantenimiento de nuestro disco duro, Instalamos los siguientes programas: Advanced System Care Free y Ccleaner Analizamos y limpiamos el disco duro con Ccleaner, con la configuración por default que trae, dando click primero en Analizar y luego en Ejecutar el Limpiador, nos vamos a la opción de REGISTRO y seguimos el mismo procedimiento para limpiar el registro, siempre diciendo que SI a todo lo que pregunte el programa, excepto cuando nos pide guardar copias ó respaldos. Una vez hecho el trabajo de Ccleaner, abrimos Advanced System Care y primero nos dirigimos a la pestaña de LIMPIEZA WINDOWS, marcamos todas las opciones y ejecutamos el análisis y luego la reparación. Una vez terminado esto nos dirigimos a PREVENCIÓN Y MEJORA, marcamos todas las opciones y ejecutamos el análisis y la reparación. Ya que hayamos acabado el mantenimiento volvemos a intentar instalar nuestro sistema Linux en la PC y el problema de las particiones debería estar resuelto, en caso de no ser así, proseguimos de la siguiente manera:

Haremos esta explicación basándonos en un ejemplo de instalación de una Distro derivada de Debian, como puede ser Ubuntu, Linux Mint, Gos, etc. junto con un Sistema Operativo Windows:

Para empezar iniciamos el sistema operativo Linux en modo LiveCD y seguimos las instrucciones como se indica:

Primero abrimos un terminal (dirigíendonos la mayoría de las veces a APLICACIONES>ACCESORIOS>TERMINAL) y tecleamos: sudo fdisk -l Damos un ENTER y si nos arroja una tabla de particiones parecida a esta:



Podemos proseguir, de otro modo, debemos aceptar que nuestro disco duro está dañado, y aquí ya es nuestra decisión, o dejar Windows y esperar a que un día el Disco Duro deje de funcionar ó instalar Linux y darle una buena vida.

En caso de haber obtenido dicha tabla, nos dirigimos al terminal y tecleamos:
sudo apt-get install gparted y ENTER, una vez instalado GParted lo ubicaremos casi siempre en SISTEMA>ADMINISTRACIÓN>EDITOR DE PARTICIONES, lo abrimos y observamos que todas nuestras particiones aparecen ahí en una lista. Debemos cuidar que las particiones no estén montadas, es decir que no aparezcan en el escritorio. Si no están montadas, seleccionamos la partición más grande, por lo regular NTFS para Windows y le damos clic con el botón secundario del mouse, seleccionamos la opción de "Gestionar Flags" No debería tener nada marcado y en caso de tener algo debería ser BOOT. una vez checado esto, le damos un clic con el botón secundario del Mouse y elegimos la opción de Verificar, nos dirigimos al botón de Aplicar y verificamos el disco en busca de errores, una vez terminada la verificación, le damos un clic con el botón secundario del Mouse al disco y elegimos la opción de Redimensionar/Mover y en la opción que dice Tamaño nuevo ponemos una cantidad igual al número de megas que tenemos realmente ocupados, por ejemplo, si nuestro disco duro es de 80 GB, y tenemos 15 llenos en Windows disponemos de 65GB libres en el disco duro, de esos 65 es recomendable dejar 10 más a Windows, por lo que disponemos realmente de 55GB libres y en tamaño nuevo debemos poner 25,000, equivalente a los 25GB en los que va a quedar Windows, donde tendrá 15 llenos y 10 libres. Aplicamos los cambios y una vez hecho esto, tendremos un espacio libre equivalente a 55GB, nos situamos sobre de él y damos un clic con el botón secundario, seleccionando la opción de Nuevo. Creamos una partición de tipo SWAP equivalente en tamaño al doble de megas que tengamos en RAM, por ejemplo si tenemos 1GB (1000 MB) Hacemos una partición SWAP de 2,000 MB de tamaño. Una vez hecho esto, nos situamos sobre el espacio libre y le damos un clic con el botón secundario, seleccionando la opción de Nuevo otra vez. Ahora creamos una partición de tipo EXT2 equivalente al número de megas que queramos para nuestro Linux, por ejemplo, si queremos tener 15GB para nuestro Linux nuestra partición Ext2 debe tener 15,000MB de tamaño. Aplicamos los cambios y veremos que ya tenemos 2 particiones más en nuestra tabla, la Swap y la Ext2 y nuestro espacio libre ha sido reducido. Cerramos Gparted y nos dirigimos a la opción de instalar dentro de la sesión del LiveCD, seguimos la instalación y cuando lleguemos a la opción del particionado, elegimos el Modo Manual. Dentro de la tabla de particiones debemos poder ver al menos la partición Ext2 y la Swap, seleccionamos la Ext2 y la editamos para formatearla en Ext3 e instalar nuestro Linux o bien, la borramos para tener espacio libre e instalarlo ahí. La Swap la dejamos como está y después de acomodar nuestra tabla de particiones al instalar de modo manual todo debe seguir según el plan y al final tendremos Linux y Windows en nuestro ordenador sin nungún problema. ¿Difícil? No. ¿Tedioso? Supongo que sí...